El Hospital australiano St. Vincent, que posee 240 camas, quería resolver varios problemas de su operación diario. Entre los temas a mejorar se encontraban: - Largo tiempo de búsqueda de equipamiento y dispositivos por parte del personal. - Perdida de equipamiento. - Ineficiencia en los procesos de recarga de ciertos dispositivos. - Largo tiempo de espera de los pacientes para el uso de dispositivos y equipamiento.